¿Por qué es tan importante el sistema ESP del coche?

Las gasolineras 24 horas te cuentan cómo funciona el sistema ESP de tu coche

Los coches cuentan con cada vez más medidas de seguridad activa que nos ayudan a conducir y evitan los accidentes. Uno de los más relevantes es el ESP, el Programa Electrónico de Estabilidad (Electronic Stability Programme), un dispositivo que actualmente debe estar incorporado en todos los coches nuevos, y del que hoy te vamos a hablar en el blog de nuestras gasolineras 24 horas.

Han pasado más de 20 años desde que se fabricaran en serie los primeros dispositivos ESP, desarrollados originalmente por la alemana Bosch. Desde entonces, los sistemas electrónicos de control de estabilidad se han desarrollado hasta formar parte de la seguridad indispensable de cualquier vehículo. Tanto es así, que desde octubre de 2014 es obligatorio que cualquier turismo nuevo que salga del concesionario lleve instalado uno de estos dispositivos.

 

Qué es el ESP y cómo funciona

El sistema de control de estabilidad tiene la función de corregir la trayectoria del coche en una situación en la que, por cualquier circunstancia, el conductor corriera el riesgo de perder el control del vehículo y verse envuelto en un accidente. Para ello, el ESP actúa simultáneamente sobre motor y sistema de frenado, y también acciona las funciones del sistema antibloqueo de frenos (ABS) y del control de tracción (ASR).

El ESP resulta eficaz en situaciones imprevistas que no son demasiado complejas, pero no hace milagros. Si conducimos de forma arriesgada y con exceso de velocidad, el control de estabilidad del coche no podrá hacer mucho para librarnos de un accidente.

 

Funciones del ESP en los coches: predicción y estabilidad

El funcionamiento del ESP se basa en la capacidad para predecir la maniobra del conductor y corregirla, utilizando el sistema de frenado para controlar la trayectoria del vehículo. Para ello, cuenta con diversos sensores por todo el automóvil, que miden el ángulo de giro del volante, la velocidad de rotación de cada rueda, el giro del vehículo en torno a su eje vertical, la aceleración y la respuesta de los frenos. Del análisis de los datos que recibe, si el sistema estima que existe un riesgo elevado de pérdida de estabilidad, actúa sobre el sistema de frenos y corrige la trayectoria.

Para estabilizar el vehículo y evitar una posible pérdida de control, el EPS actúa en primer lugar sobre el motor, para estabilizar el coche. Y si eso no es suficiente, actúa sobre el sistema de frenado, regulando de forma individual y selectiva la fuerza aplicada por los frenos a las ruedas.

El sistema de control de estabilidad se puede desconectar manualmente pulsando un botón (se enciende un testigo luminoso en el tablero de mandos), aunque el sistema antibloqueo de frenos permanecerá activo en cualquier caso. No obstante, el control de estabilidad debe estar siempre conectado, salvo en casos excepcionales, como circular sobre nieve.

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