Consejos para usar el embrague correctamente

Consejos de las gasolineras 24 horas para usar el embrague correctamente

El embrague es el elemento del coche que, probablemente, más cuesta aprender a usarlo a los nuevos conductores. Su funcionamiento parece sencillo, todo consiste en pisar el pedal para desembragar y que podamos cambiar de marcha, pero hay que hacerlo bien. Hoy nuestras gasolineras 24 horas te traen algunos consejos prácticos para que no tengas más problemas con el embrague.

El pedal del embrague es la parte fundamental del cambio de marcha y un elemento clave para circular con suavidad y proteger la mecánica del vehículo. Para tener una conducción fluida y libre de sobresaltos, hay que saber cómo pisar el embrague, cómo levantarlo y qué es lo que no debemos hacer con él.

 

Cómo debemos pisar el embrague

Al iniciar un cambio de marcha, tenemos que pisar el embrague con decisión. Es importante pisar el pedal hasta abajo y no dejarlo a medio pie, porque no desembragaremos del todo y nuestro coche se “quejará”.

Conviene pisar el embrague con la punta de los dedos del pie y empujarlo hasta el final. Una vez tenemos el pedal apretado, lo mantenemos mientras realizamos el cambio de marcha con el talón del pie apoyado en el suelo.

 

Cómo levantar el embrague sin tirones

Liberar el embrague para que el coche retome la tracción es el momento clave del cambio de marcha. Para hacerlo bien, debemos levantar con suavidad la punta del pie del pedal, apoyando el talón en el suelo.

El medio embrague se alcanza al llegar al punto de fricción, es decir, cuando notamos que el vehículo quiere salir. Hay que mantener este punto hasta notemos que el vehículo se engrana, a medida que damos gas con el pedal del acelerador. La clave es adquirir esa sensibilidad que nos ayudará a identificar todos los pasos y hacer automático este movimiento.

Cuando ya levantamos el embrague, podemos apoyar el pie en el reposapiés que está junto al pedal.

 

Lo que no hay que hacer con el embrague del coche

Usar correctamente el embrague nos garantiza que dure durante muchos kilómetros y que obtengamos el mejor rendimiento del motor del coche. Pero los malos hábitos en el uso de este pedal pueden costarnos mucho dinero en reparaciones. Estas son algunas situaciones que conviene evitar:

 

Dejar pisado el embrague cada vez que nos paramos

Ante un cruce o un semáforo es conveniente poner el punto muerto del coche. La razón no es otra que evitar tener el coche detenido con la marcha puesta y el pedal del embrague a fondo. Esos minutos pisando el embrague resulta un sobreesfuerzo nada convenientes para esta pieza del coche, ya que se producen fricciones en el disco que podrían disminuir su vida útil, además de exigirle al resto de piezas que accionan el embrague un esfuerzo innecesario.

 

No soltar el embrague cuando metemos la marcha

Tan malo es no pisar a fondo el embrague, como no soltarlo completamente tras haber puesto la marcha correspondiente. El pedal hay que pulsarlo hasta el final del recorrido para que la palanca de cambios se mueva con suavidad y la marcha entre fácilmente. Cuando ya esté puesta, hay que liberar el embrague por completo para que no sufra más de lo debido.

 

No apoyar el pie sobre el pedal del embrague

Es un mal hábito que nos puede llevar directos al taller. Cuando no usemos el embrague, el pie izquierdo debe descansar en el reposapiés, no en el pedal. Y es que la mínima presión produce un pequeño desacople entre el disco del embrague y el motor, lo que va produciendo un desgaste inusual y acelerado.

 
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